Departamento de cine, video y artes audiovisuales

CONCURSO INCAA

La fecha de cierre es el 31 de Marzo a las 13 hs.
CONVOCATORIA 2005

Introducción
El proyecto de capacitación extracurricular encargado por la Gerencia de Acción federal del INCAA para el segundo semestre de 2005 y los dos semestres de 2006, tiene como antecedente la experiencia realizada en el marco del XX Festival de Cine de Mar del Plata, donde se desarrolló la Clínica de Producción, cuya evaluación se acompaña.
Este nuevo proyecto fue presentado a la Asamblea Federal realizada en Jujuy del 2 al 6 de Julio próximo pasado. Del intercambio realizado con los estados provinciales presentes, presentamos a continuación la propuesta definitiva.


Líneas generales del proyecto

Este proyecto presenta tres etapas, a saber:

- Primera etapa en la que se realizarán regionalmente “Seminarios introductorias” de cada una de las áreas que interactúan en la conformación de un proyecto para presentar a concurso – guión, producción, realización, fotografía y sonido -.
- Estos seminarios introductorios tienen la finalidad de delinear con los posibles y futuros participantes de las clínicas, los conceptos para desarrollar la presentación escrita, del proyecto de película de largometraje que luego concursará en la segunda etapa del presente proyecto de esta subgerencia. Los seminarios se desarrollarán en 3 días, el primer día guión, el segundo día producción/realización y el tercer día fotografía/sonido.
- Estos seminarios se realizarán regionalmente, es decir tres por región. Los encargados regionales deberán realizar la convocatoria en sus provincias y en las provincias que pertenecen a su región. A su vez los Secretarios de cultura de cada provincia deberán realizar la convocatoria en los municipios correspondientes de sus provincias. Las personas convocadas se inscribirán en las secretarías de cultura municipales y/o provinciales y todas estas inscripciones deberán ser remitidas al regional correspondiente, el cual será el nexo con esta subgerencia. El lugar para realizarse este seminario lo deberán consensuar regionalmente, y será informado a esta subgerencia con el sólo fin de la logística previa a la realización de dichos seminarios. En cuanto a costo de estos seminarios, el INCAA aportará los sueldos y pasajes de los responsables de las clínicas, y de una persona de la subgerencia, y las regiones se harán cargo del alojamiento y comida del plantel.
- Simultáneamente con esta convocatoria, los regionales también realizarán la convocatoria del “Primer Concurso Federal de Proyectos Largometraje”, el cual se realiza para la siguiente etapa del proyecto de esta subgerencia, las “Clínicas de guión y producción”.

- Segunda etapa: los participantes del seminario, luego de tomado este, desarrollarán un proyecto de largometraje, el cual será presentado en el “Primer Concurso Federal de Proyectos Largometraje”.-

- Dichos proyectos audiovisuales serán recepcionados en cada una de las regiones de Argentina. Una vez recibidas las propuestas, las áreas provinciales determinarán si las mismas cumplen los criterios de elegibilidad, o sea pautas formales de presentación, descriptas en el ítem “Forma de presentación” de las BASES DEL PRIMER CONCURSO FEDERAL DE PROYECTOS LARGOMETRAJES.

- Posteriormente, serán enviadas al INCAA para su consideración; de no cumplir con dichos criterios, las propuestas podrán ser retiradas por sus responsables en el término de dos meses a partir de la presentación. Las propuestas serán remitidas por las áreas provinciales al INCAA en el término de una semana. En sede INCAA se hará una primera selección de propuestas cuyos resultados se darán a conocer públicamente a través de las áreas de cultura de las provincias. Los proyectos de largometraje seleccionados – cinco (5) por región - deberán participar de las clínicas que se realicen en su territorio, a razón de dos (2) clínicas por región: una de guión y una de producción.

- Tercera etapa: Luego de tomar las clínicas correspondientes, los cinco (5) proyectos ganadores, uno (1) por región, recibirán los respectivos premios a “Desarrollo de proyecto” (mas OTROS PREMIOS que se están tramitando), y durante la Semana de Cine Argentino, a realizarse en La Pampa, Diciembre 2006, dichos proyectos presentarán al equipo capacitador los resultados conseguidos con el proyecto a partir de haber recibido este premio (los viajes realizados para conseguir co-producción, posibles sponsoreos, etc).



Convocatoria a la presentación de proyectos
La Gerencia de Acción Federal convocan a noveles, productores, directores y guionistas de la Argentina a presentar propuestas de proyectos audiovisuales de largometraje de ficción, documental, docu-ficción y animación, en el marco del Primer Concurso Federal de Proyectos Largometrajes “Raimundo Gleyser” con la finalidad de realizar, en cada una de las cinco regiones territoriales argentinas[1], una preselección de proyectos audiovisuales.

Los proyectos presentados deberán tener un productor, un director y un guionista. Dichos roles deberán ser llevados adelante por tres personas distintas, por lo menos, en cada proyecto.

Los proyectos ganadores participarán de clínicas a desarrollarse en una ciudad a designar en cada región.

La convocatoria es realizada en forma conjunta por la Gerencia de Acción Federal y las áreas de cultura provinciales. Sus representantes serán encargados de difundir en sus territorios las condiciones de este concurso.

La presentación deberá realizarse, personalmente o por correo, indefectiblemente, en las oficinas de las Secretarías de cultura provinciales: no se recibirán propuestas en sede del INCAA.

La dirección donde se presentarán las propuestas será oportunamente comunicada. Como comprobante de la entrega de la propuesta los/as presentantes recibirán una planilla de recepción: Acuse de recibo, en dicha planilla figurará el número de fojas entregado.

No se aceptarán envíos vía e-mail.

Toda consulta que surja en torno a esta presentación deberá realizarse en las áreas de cultura provinciales, para lo cual se designará un ámbito específico que se dará a publicidad.
La Clínica de Producción y la Clínica de Guión han sido diseñadas para abarcar cinco días cada una. A la primera, deberán asistir el/la director/a y el/la productor/a del proyecto. A la segunda, a su vez, el/la director/a y el/la guionista .

La asistencia a las clínicas reviste carácter obligatorio, lo que implica un compromiso que será refrendado entre la Subgerencia de Acción Federal, el/la representante del área de cultura provincial que representa a la región respectiva ante el Consejo Federal del INCAA y los/as ganadores/as, Acta de compromiso.

Tanto durante el transcurso de las clínicas como posteriormente, los proyectos serán desarrollados con los encargados de las clínicas, profesionales designados por el INCAA para tales efectos.

Durante las clínicas en ese espacio, y posteriormente a ellas, a través de consultorías vía e-mail con los profesionales.


Especificidad de las presentaciones

Se consideran a los efectos de esta presentación cinco regiones:

· CUYO: San Luis, San Juan, Mendoza y La Rioja
· NOA: Salta, Jujuy, Catamarca, Tucumán y Santiago del Estero.
· NEA: Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa, Santa Fe y Entre Ríos.
· CENTRO: Córdoba, Región Metropolitana: Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires.
· PATAGONIA: La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur.


Criterios de Selección

Serán criterios de selección a tener en cuenta:
la calidad de la presentación del proyecto
el grado de innovación
grado de identidad cultural regional


Comunicaciones sobre el concurso

Todas las comunicaciones sobre el concurso las realizarán los encargados provinciales pertinentes con los participantes del concurso. Los mismos encargados provinciales serán el lazo con la Gerencia de Acción Federal del INCAA. Esta Gerencia no se comunicará directamente con los participantes del concurso.


Plazos
La recepción de proyectos se extiende entre el 1 de Diciembre y el 31 de Marzo de 2006.
La fecha de cierre es el 31 de Marzo a las 13 hs.


Comité evaluador

Los proyectos seleccionados que culminen las clínicas pasan a una segunda instancia de evaluación. En esta oportunidad, un Comité Evaluador compuesto por (a confirmar) determinará un ganador por región. Entre estos cinco proyectos, se elige al finalista por región, es decir un (1) proyecto de largometraje por región. La nómina completa del jurado de ambas instancias será de conocimiento público y su fallo será inapelable.

Los premios

Los cinco (5) proyectos ganadores seleccionados, obtendrá un “Premio a Desarrollo de proyecto” en dinero efectivo, que le otorgará el INCAA a través de la Gerencia de Acción Federal.
Existirán otros premios que aún se están cerrando, y que se anunciarán oportunamente.

Cronograma

Seminarios
El esquema para el dictado de los seminarios introductorios al PRIMER CONCURSO FEDERAL DE PROYECTOS LARGOMETRAJES Y CLINICAS, es realizar dos regiones por viaje.

Por lo tanto sugerimos las siguientes fechas:

PRIMER VIAJE

REGION CUYO
Viernes 4 de Noviembre: Seminario de guión
Sábado 5 de Noviembre: Seminario de producción – realización
Domingo 6 de Noviembre: Seminario de fotografía y sonido

REGION NOA
Sábado 5 de Noviembre: Seminario de guión
Domingo 6 de Noviembre: Seminario de producción – realización
Lunes 7 de Noviembre: Seminario de fotografía y sonido


SEGUNDO VIAJE

REGION NEA
Sábado 12 de Noviembre: Seminario de guión
Domingo 13 de Noviembre: Seminario de producción – realización
Lunes 14 de Noviembre: Seminario de fotografía y sonido

TERCER VIAJE

REGION PATAGONIA
Viernes 18 de Noviembre: Seminario de guión
Sábado 19 de Noviembre: Seminario de producción – realización
Domingo 20 de Noviembre: Seminario de fotografía y sonido


Concurso

Lanzamiento: Semana de cine nacional La Pampa – 1 al 6 de Dic 2005

Recepción de proyectos: Enero, Febrero y Marzo 2006

Anuncio de los cinco (5) ganadores por región: Junio 2006

Anuncio de los 5 proyectos ganadores y entrega del premio a “Desarrollo de proyecto”: XX Semana de cine argentino La Pampa, Diciembre de 2006.


Clínicas

REGION NOA – Mediados de Junio 2006

REGION NEA – Julio 2006

REGION CUYO – Julio 2006

REGION CENTRO – Agosto 2006

REGION PATAGONIA – Agosto 2006


INFORMACIONES y bases:
www.incaa.gov.ar

CONTACTO:
culturatv@gmail.com

Recepción de proyectos según requisitos:
SUBSECRETARIA DE CULTURA DE LA PROVINCIA
Departamento de cine, video y artes audiovisuales.
San Juan 546 - Corrientes

proyecto largometraje INCAA

¿Algo habran hecho?

SEÑAL DE AJUSTE

Historia argentina para repetidores

¿Cuánta gente se reunió frente al Cabildo el 25 de Mayo de 1810? Al fin, ¿llovía o no? "Siempre quise imaginarme ese día", suspira Mario Pergolini, acosado por viejas preguntas que habrían atormentado a varias generaciones de historiadores y público en general, y que ahora encuentran respuesta en "Algo habrán hecho (por la historia argentina)", una ambiciosa producción de cuatro lunes a las 22, en el espacio del 13 que desocupó Dios. En el primero, aprendimos que el tesoro que los ingleses se llevaron a Londres durante la Primera Invasión representaba unos 27 millones de dólares a valores actuales, que la Argentina recuperó en los años siguientes con los pases de Villa, Tarantini y otros futbolistas a clubes ingleses. La comparación nos permite sentirnos más cerca del pasado y entenderlo.

Es la historia tal como empezó, con Heródoto, concebida como relato. Se trata de no privarse de detalles de "color" y de presentarnos héroes de carne y hueso, a pesar de cuya capacidad para alterar, solos, el rumbo de los procesos históricos, también sufrían de sabañones. Aquel enfoque de la historia como narración y la épica de sus individualidades fue siendo abandonado por estudios más estructurales, aunque la modalidad regresó con el avance de los nuevos medios de comunicación masivos y la revista "Anteojito". Los medios siempre simplifican para situarse en el nivel intelectual de un espectador hipotético cuya edad es cada vez más baja y al cual, en realidad, desprecian.

Como un profesor de la secundaria, Felipe Pigna camina junto a Mario Pergolini, el estudiante repetidor pero inquieto, que piensa en marzo y pregunta durante largos paseos a través del tiempo y los lugares reales donde se desarrollaron los episodios históricos, en algunos casos convertidos en una intersección de avenidas y, a veces, jugueteando con el anacronismo. Por ejemplo, unos criollos que huyen de los ingleses recién desembarcados en las playas de Quilmes suben con Pigna y Pergolini a un colectivo de la línea 22. La pareja de curiosos, siempre involucrada en la acción, es salpicada por una vecina que arroja desde el balcón agua hirviendo al invasor, y no aceite, como siempre nos dijeron, porque en esa época era muy caro. Felipe Pigna ha derrumbado otro mito.

En la entrega inicial se comprimieron las Invasiones Inglesas, la Revolución de Mayo y el envenenamiento de Pablito Rago, personificando a un taciturno Mariano Moreno. Es un artículo inconfundible de la productora Cuatro Cabezas, es decir, una edición vertiginosa para ese tiempo de carretas; numerosas infografías y efectos digitales, además de actores enérgicos y gesticulantes, tal como uno se imagina a los Padres de la Patria. Hay un presente continuo, y el procedimiento encierra la noción de una historia sin resolver, con una repetición eterna de las situaciones y espectros que nos acompañan como muertos sin enterrar y que, tal vez, intentan comunicarse para revelarnos por qué somos como somos, ese enigma retórico tan poco interesante.

El resultado es ameno y superficial, y su valor puede ser medido en relación con lo que hoy nos ofrecen como una alternativa de hierro, la de una televisión adulta frente a una televisión chabona, respectivamente representadas por Pergolini y Tinelli.

Esta historia argentina reorganizada como show televisivo descansa en el instinto seguro de Felipe Pigna en todo lo que sea "divulgación de mercado", según la definición del historiador Luis Alberto Romero acerca de esta nueva forma de difundir la historia argentina, en un fenómeno que suele ser acompañado por el desprecio hacia los "académicos" separados de la "gente". Con esta expresión peyorativa se identifica a los investigadores que estudian metódicamente el pasado y , entre cuyas numerosas limitaciones, se cuenta la de no saber hacer negocios con Pergolini.

Roberto Maurer







Edición vespertina de diario El Litoral del dia jueves 24 de noviembre de 2005
¿Difusión o disfunción?

Señores directores: Me refiero a la nota publicada el domingo 20 de noviembre ppdo. titulada "Historia argentina para repetidores" sobre el programa televisivo de Mario Pergolini y Felipe Pigna. Al autor de esa nota, R. Maurer: Habiendo trabajando en medios de comunicación, no entiendo su repulsión para con la divulgación. Es claro que tiene que ver con la democratización y no con la vulgarización. Sin embargo, no creo identificar en su prosa ácida e incisiva interés alguno por abordar en serio los temas que nos ocupan a los miembros de una sociedad en crisis.

Es necesario, para cualquier tipo de análisis, situarnos en una realidad: ¿cuántas personas acceden a la educación? Según los datos del último censo nacional en el 2001, hay casi medio millón de adolescentes de entre 12 y 17 años que están fuera de la escuela. ¿Cómo es enseñada la historia en la escuela secundaria? El público a quien va dirigido el programa incluye a los excluidos. ¿Qué esperábamos para poner la televisión al servicio de la cultura? ¿Que Félix Luna haga un programa? ¿Que Mariano Grondona nos cuente de próceres abnegados, de monumentos de revolucionarios, abstractos, sin ideología?

Lo que usted llama "juguetear con el anacronismo", es nada menos que un método de enseñanza histórica: la analogía entre pasado-presente. Muy útil si concebimos a la historia como una herramienta de progreso.

La Revolución de Mayo es contenido de la escuela primaria, y la mayoría de las personas no pueden pensar el hecho histórico sin un vínculo con los actos escolares: pero, por lo que vimos, muy poco de lo que es popularmente conocido, enseñado y aceptado, es cierto.

No coincido con su afán de desvincular el conocimiento del pasado con la tarea de resolución de los problemas actuales: Castelli, Belgrano, Moreno, San Martín, Bolívar... no son figuritas de Billiken. Es hora de aceptar que junto con el prócer viene incluida una ideología.

Es de mi agrado informarle a usted y a Romero, que los "académicos" se autodesignaron con esa "expresión peyorativa", y que quizás merezcan cierto respeto por "estudiar metódicamente", pero se olvidan de un detalle importantísimo: ¿de qué les sirve saber si no lo comunican?... En cambio a Felipe Pigna, le interesa más decir hoy lo que sabe (porque se debe tener en cuenta que él también estudió y estudia), hacer uso de la libertad de expresión y comprometerse con la función social que implica ser docente, que los "académicos" olvidaron.

Quizás algún día muy pocos recuerden que Pigna existió, y sentada en un café ubicado en la intersección de las calles Félix Luna y Mariano Grondona, yo le dé la razón a usted. O quizás, el cambio esté mucho más cerca de lo que usted quisiera (por su condición evidente de reaccionario), y pueda encontrarlo, justo cuando la continuación de la Revolución reclame la eliminación de sujetos como usted.

Sol Rodríguez - DNI: 33.424.684.



Edición vespertina de diario El Litoral del dia lunes 28 de noviembre de 2005


¿Difusión o disfunción?, II

Señores directores: Preferiría que vuestro diario se abstuviera de publicar nuevas amenazas de muerte de Sol Rodríguez, como la del 24 de noviembre ppdo., cuando termina su carta con la frase "cuando la continuación de la Revolución reclame la eliminación de sujetos como usted". Ya que el sujeto a eliminar soy yo, admito que la situación me pone nervioso, especialmente porque soy un "cobarde", como bien me califica Sol, una condición que jamás he negado, aunque no logro determinar cuál sería la cobardía o ni siquiera la valentía de realizar un comentario negativo acerca de las actividades de Felipe Pigna y Mario Pergolini en un programa de televisión. Quisiera que Sol me explicara cuál es esa Revolución con mayúscula, que ya habría comenzado, pues menciona su "continuación". Seguramente su concepto de "Revolución" no es el de mi generación, y se me ocurre que en la idea de Sol acerca de ella se combinan lo mejor de Alfonsín, lo menos peor de Menem, más Kirchner, con Pigna y Pergolini en los Ministerios de Educación y Cultura, a la cual yo adheriría, aunque no la llamaría Revolución.

Se habla de una televisión cultural y educativa, pero siempre como aspiración, ya que su existencia nunca se materializó. Mientras no se demuestre lo contrario, la televisión seguirá siendo información, entretenimiento y, demasiado habitualmente, un instrumento dedicado a embrutecer a las masas, y Sol sería la medida de su éxito.

Entre insultos e ideas confusas, Sol menciona a Félix Luna y Mariano Grondona como las alternativas peores al programa de Pigna y Pergolini. En ningún instante he pensado en otra opción que no sea aquella del enfoque serio de investigadores cuyo trabajo carece de provecho mediático inmediato, pero sin el cual no existirían los divulgadores. ¿Acaso el mundo de Sol acaba en Pigna, Grondona y Luna?

Se apena de los estudiantes a quienes nuestros docentes estarían malogrando su conocimiento de la Historia: en su panorama restringido, el programa de Pigna y Pergolini sería la salvación. El producto es divertido aunque, como "Floricienta", no deja ninguna huella perdurable en el espectador. Es difícil imaginar que un televidente al otro día salga a comprar un libro del historiador Ezequiel Gallo. En todo caso, comprará uno de Pigna.

Sol nos indica que el juego con anacronismos que yo mencioné "es nada menos que un método de enseñanza histórica: la analogía entre pasado y presente". La historia, entiendo, ofrece fenómenos específicos, sin homologaciones fáciles, y como tales los estudia la ciencia, o sea los historiadores serios que Sol se resiste a aceptar, ya que apenas "merecen cierto respeto", nos dice. Ya no dudamos a quién elegiría Sol si debiera optar entre el doctor Socolinksy y César Mildstein.

Según esas analogías, por ejemplo, en la propaganda del tercer capítulo de "Algo habrán hecho", con el fondo del Himno Nacional se nos anuncia al General San Martín como si fuera un superhéroe.

Sol nos recuerda, también, ingenuamente, que los próceres tienen ideología, en un nuevo descubrimiento de Pigna. Yo le diría: "Sol, mi amor, todos tenemos ideología, del mismo modo que tenemos hígado".

Me acusa de "reaccionario" y "elitista". En efecto, soy elitista y pienso que las masas tienen derecho a productos intelectuales superiores, entre los que no figura la Historia Pop de la tele con sus próceres de videoclip.



Roberto Maurer. DNI: 5.935.305. Ciudad.





Edición vespertina de diario El Litoral del dia martes 29 de noviembre de 2005

Pigna contra Maurer

Señores directores: Me dirijo a ustedes en relación a la nota publicada en su prestigioso periódico sobre el programa "Algo habrán hecho" que co-conduzco con Mario Pergolini. La nota de marras firmada por un tal Roberto Maurer está plagada de agresiones y no cumple con las mínimas normas de la crítica, ya que su objetivo es el agravio gratuito. El señor Maurer, que tiene una enemistad manifiesta con mi persona (que no es recíproca ya que no lo conozco a él ni a su, me imagino, prolífica obra), ya expresada en un artículo anterior sobre mi programa "Vida y vuelta" -que emitió 32 programas que recibieron elogios en los principales medios nacionales- y el señor Maurer, haciendo gala de su nulo profesionalismo, basó la crítica en un solo programa, sin hacer referencia alguna al ciclo, y tomó, superficialmente, como él critica, la parte por el todo. En este caso, este señor "crítico" nos agrede todo el tiempo y demuestra un grado de soberbia profesional. No me refiero a lo de "profesor secundario", ya que me honra haber sido profesor secundario durante 20 años y seguir siendo docente universitario. Así que las intenciones peyorativas del tal Maurer son un halago. Me refiero al resto de la nota, de una bajeza que no merecen los lectores de su prestigioso periódico. El señor Maurer ni siquiera se informó del volumen de inversión de 4 Cabezas, lo que él llama negocio, ni de los seis meses de escritura del guión ni de los ocho meses de rodaje en Europa, América Latina y la Argentina. El señor Maurer cree que todos son de su condición y sólo le preocupa el "negocio" y compararnos con su lectura más cercana de la historia, la revista Anteojito. No es nuestro caso. Apostamos a un proyecto cultural en medio de una TV frívola, pero al pobre señor Maurer, sólo le preocupa quedar bien con su amigo Romero a quien cita forzadamente en la nota. El tal Maurer repite las palabras de su entrañable compañero de aventuras, repitiendo la `ingeniosa' frase: "Historia de Mercado", él sabe muy bien que fue su amigo Romero el que instaló en los programas de historia del país la "Historia de mercado" a través de la Ley Federal de Educación menemista que lo tuvo como principal operador y alma mater en el área de historia a su "académico" amigo. Un consejo para Maurer, que antes de escribir se informe, y que no sea tan superficial. Finalmente, Sres. directores, agradeciendo su atención, les aclaro que lo que me mueve a escribirles es mi respeto por el querido pueblo de Santa Fe y los lectores de El Litoral, que no merecen un colaborador de tan bajo nivel; y en lo más mínimo lo que opine o deje de opinar el señor Maurer, que tanto a Mario Pergolini como a mí, como a los millones (23,3 de rating sólo en Capital y GBA) y a los más de 10.000 mails de docentes de todo el país felicitándonos y pidiéndonos copias del programa, nos tiene sin cuidado. Atentamente.

Felipe Pigna. Historiador, escritor. Buenos Aires.





Edición vespertina de diario El Litoral del dia jueves 01 de diciembre de 2005



Polémica espistolar sobre la historia-espectáculo

De golpe, las páginas de El Litoral se agitaron con la fuerza de una intensa polémica detonada por un comentario de Roberto Maurer sobre un capítulo del ciclo televisivo "Algo habrán hecho", que se emite por Canal 13 de Buenos Aires, y conducen Felipe Pigna y Mario Pergolini.

Inmediatas reacciones de Sol Rodríguez y del mismo Pigna compusieron, con la respuesta de Maurer, un diálogo triangular que, por la rica diversidad de edades, tonos, humores y fundamentos, constituye una revitalizada expresión del antiguo género epistolar.

Pero el intercambio -multidisciplinario e intergeneracional- excede el espacio disponible en la Sección "Llegan cartas". Por ese motivo y porque insufla nuevos aires a una tradición literaria que se remonta al Renacimiento italiano con escritores tan urticantes como Pietro Aretino, El Litoral le asigna esta vez un espacio especial. De este modo, entiende contribuir al desarrollo de la discusión inteligente que en la Argentina hizo cima con las "Cartas quillotanas", que intercambiaron Domingo F. Sarmiento y Juan B. Alberdi en el siglo XIX.
Sol alumbra a Maurer

Su respuesta a mi comentario me conmovió. Digamos, para ser figurativos, que me llegó al corazón más que al cerebro. Más allá de sus agresiones (muy eficientes a la hora de la producción, por cierto), hoy puedo afirmar que sé lo que digo y, en efecto, digo lo que sé.

Intentaré, en esta oportunidad, plantear lo concerniente a mi ideología (dejo mi hígado para la próxima). No voy a defender ni difamar a nadie, nada más dar mi opinión acerca del tema en cuestión: la divulgación científica ¿puede existir sin la deformación de la ciencia?, ¿un programa de divulgación tiene que ser necesariamente vulgar?

Busco una resolución al problema de la inutilidad de los medios de comunicación y encuentro "la utopía de la televisión cultural y educativa". "Mientras no se demuestre lo contrario, la televisión seguirá siendo información, entretenimiento y, demasiado habitualmente, un instrumento dedicado a embrutecer a las masas, y Sol sería la medida de su éxito", dijo usted; a lo que yo elijo agregar que no sólo será así hasta que no se demuestre lo contrario, sino hasta que no se haga lo contrario, dejando de lado su intención de calificarme como bruta y comentando al pasar que mi formación (o deformación, como quiera) no se la debo al televisor.

Aquí lo que hay que entender es que, si bien respeto su rol de crítico, no puedo tolerar su condición de "destructor". ¿Qué propone como alternativa?, me interesaría saberlo, siempre suponiendo que detrás de las evidentes diferencias entre nosotros, existe un deseo común de salir de la crisis cultural y educativa.

Por mi parte, no creo que la divulgación sea insalubre. Quizás antes de criticar la calidad de un programa, deberíamos detenernos a valorar su ejecución: entiendo que los historiadores necesitan estudiar (y que es eso lo que sustenta su labor de científicos), pero ¿quién se encarga de difundir lo que ellos estudian?

Para explicarlo, utilizaré como ejemplo una de las personas que usted menciona: César Mildstein. Me ofrezco a hacer una encuesta para comprobar qué conoce "la gente" (como el sustantivo más colectivo que conozco) acerca de él. Seguramente, sepan que ganó un Premio Nobel (así como saben que San Martín cruzó los Andes). Hasta allí es donde llegan los conocimientos populares. El modelo educativo vigente (enmarcado dentro de un sistema político que se organiza del mismo modo) elige suprimir los pensamientos y estudios realizados por estas personas, recordándolas sólo por hechos que no nos dicen nada. Y en eso consiste el vaciamiento de ideología que usted juzga como una ingenuidad de mi parte.

Aclaro también que a la Revolución (con mayúsculas e inconclusa) a la que me refiero es la iniciada en Mayo de 1810, y no creo que Alfonsín, Menem o Kirchner se hayan comprometido con esos ideales. Es bueno aclarar que la colonización contemporánea se da de modos tan sutiles que hasta podemos llegar a creernos independientes. A esa Revolución me adhiero, a la cotidiana reivindicación de nuestros derechos, a la búsqueda de un gobierno representativo, a la noción de ciudadanía por parte de las masas. Y no creo que usted ni nadie niegue que esto sólo se consigue mediante la educación. Sin más aclaraciones y esperando que, en el fondo, procuremos algo similar, me despido. No vaya a ser que mientras nosotros nos peleamos por cómo difundir la historia, Tinelli compre otra radio, Hadad otro canal y Manzano otro diario.
Sol Rodríguez - DNI: 33.424.684




Maurer le responde a Pigna

Señores directores: Apenas acabo de defenderme de las amenazas de muerte de una admiradora de Felipe Pigna, cuando es el propio Felipe Pigna quien aparece para acusarme de "enemistad manifiesta", sólo porque en un año escribí dos comentarios negativos sobre lo que denomina su "proyecto cultural".

Es insuficiente para condenarme por persecución, especialmente si se considera que, entre otros quehaceres, al ganarme la vida escribiendo comentarios relacionados con la televisión, me encuentro obligado a ejercer enemistad manifiesta con un alto número de personas que, sin embargo, jamás reaccionaron ante mis bajezas, como las llama Pigna. Qué sería de mí, por ejemplo, si se hubieran enojado Susana Giménez o Tinelli, o el ya lejano, como esfumándose en el tiempo, Roberto Galán.

Dice Pigna que esa enemistad "no es recíproca, ya que no lo conozco a él, ni a su, imagino, prolífica obra", y disfruta llamándome un "tal Maurer", sin equivocarse, porque establece la distancia correcta que separa a los famosos de quienes no lo somos. En efecto, no tengo ninguna "prolífica obra", y tal vez nunca la haya concretado por temor a caer en vicios idiomáticos tales como el uso de la palabra "prolífica". El ninguneo me tranquiliza, porque el llegar a ser un don-nadie fue una meta que cumplí sin esfuerzo y con éxito, y Pigna viene a confirmarlo. En general, mi condición de perdedor me ha eximido del compromiso de andar escribiendo este tipo de respuesta pedante y hablando en primera persona, por segunda vez en mi vida. La primera fue cuando, justo, hace unos días, debí contestar a la admiradora de Pigna que busca mi muerte.

Estos rangos que nos alejan uno del otro resultan aún más evidentes si se analizan los argumentos de Pigna, cuando invoca el "elogio de los medios nacionales" que recibe su producción, un rating de 23.3 "sólo en Capital y GBA", y el "volumen de inversión" del ciclo que realiza con Pergolini, que no constituyen categorías estéticas o morales, ni criterios de verdad, y que no forman parte de mis preocupaciones.

Siendo apenas "un tal Maurer", Pigna no debería imaginar que tengo alguna relación con el renombrado Romero, a quien solamente cité.

Tampoco me impresionan la expresión "nulo profesionalismo" y mi incumplimiento de las "normas" de la crítica en la "nota de marras" (esta última expresión, "nota de marras", como "prolífica", es de Pigna).

No conozco esas normas, nunca leí un libro serio sobre la televisión, y mi fuente máxima de conocimiento al respecto es la revista "Paparazzi". No soy un crítico, escribo comentarios, y cuando me acusa de publicar uno sobre el primer capítulo de "Algo habrán hecho" sin esperar la terminación del ciclo, me limité a imitar a esos "medios nacionales" que con exitismo celebran las obras de Pigna, y que nunca esperan el final de una telenovela o ciclo para publicar su opinión.

Vi el tercero, donde Güemes se transforma en El Zorro y San Martín es convertido en un superhéroe que libera medio continente con la velocidad de "Matrix". Lo único que me copó fue la comprobación de que los contenidos eran los mismos que me enseñaron en la escuela, donde, en verdad, se aprende Historia mejor que en la tele. Al menos, no con el ritmo de un clip.

Me desagrada la polémica en la cual participó Pigna en la Revista 23, donde se plantea la alternativa de quién era mejor, si San Martín o Belgrano, como si fueran tenistas, aunque tampoco soy tan austero como para no gozar sanamente de las cosas que se inventan para la gilada, de la cual formo parte.

También me ha disgustado escuchar por radio a Pigna junto a Pacho O'Donnell, burlándose de historiadores serios, porque se dedican a investigar cómo se tomaba mate en el siglo XVII, y tampoco me agradó verlo con Majul, que le pedía un ranking de próceres y homologaciones del pasado y el presente, del tipo ¿Kirchner vendría a ser Castelli? ¿French y Berutti eran como Quebracho?

Para mí, como para tanta gente que mira los canales metropolitanos, las figuras de la televisión no son personas de carne y hueso, sino criaturas virtuales y lejanas que no sufren, como Bob Esponja. No me divierte la idea de que mis palabras hayan podido resultar hirientes a seres humanos reales, y estoy arrepentido por la agresividad involuntaria de mis acciones. El perjudicar al prójimo no figura en el plan de vida de los chabones como yo.
Roberto Maurer - DNI 5.935.305


¡Pobre Pigna!


Señores directores: Pobre Felipe Pigna. Qué mal rato le ha hecho pasar el Sr. Roberto Maurer con su nota sobre el programa de historia que conduce con Mario Pergolini. No nos cuesta imaginarlo indignado, en medio de la vorágine del éxito mediático, para que se haya tomado el tiempo para escribir las líneas de su carta a la dirección, publicada el 29/11, motivada por el artículo firmado por el oscuro periodista de un diario de provincia que se atreve a discrepar de su último producto "políticamente correcto" y ejemplar para nuestra televisión argentina.

Nos resulta ocioso tratar de informarlo sobre quién es el tal Maurer ya que a nosotros tampoco nos conoce ni nos tomaría en cuenta. Sería inútil describirle que el "Pato" es uno de los periodistas más reconocidos de los medios informativos santafesinos, personaje de culto para la joven generación, además de columnista agudo y controvertido que los ejecutivos del diario han sabido preservar a lo largo de décadas con su leída y esperada columna Señal de Ajuste, ya inscripta como un clásico en la sección de espectáculos de nuestro vespertino.

Probablemente a Pigna (creemos que siendo un personaje tan conocido puede ser llamado a esta altura sólo por su apellido) no le interesarían nuestras opiniones. Por esta razón vamos a dejar la descripción del tal Maurer a una persona que Felipe conoce en efecto. Nos referimos al escritor argentino, fallecido hace unos meses en París, Juan José Saer, quien lo describe a su manera en el prólogo que realizara para el libro Señal de Ajuste (UNL, 1994), bajo el subtítulo "Ajuste de cuentas":

"Músico profesional, erudito de jazz, periodista a desgano, lector constante y alerta, humorista con temperamento, cinéfilo amplio y coherente lo mismo que crítico de cine, y sobre todo espíritu contemplativo, escéptico y sedentario pero atento a las veleidades del mundo, Roberto Maurer se encontraba en la posición óptima para llegar a ser lo que es: uno de los mejores, por no decir el mejor, crítico de televisión que nos sea posible leer hoy en día".


Pedro Casís - DNI: 14.131.289





Edición vespertina de diario El Litoral del dia viernes 02 de diciembre de 2005
Hay que avisarle a Pigna

La polémica Maurer-Pigna desatada a partir de la "Señal de Ajuste" escrita por Roberto Maurer sobre el programa de Pergolini-Pigna atrajo mi atención no sólo porque soy amigo de Maurer, sino porque Felipe Pigna experimenta un problema como de desenfoque, que le impide encarar adecuadamente la situación de alguien que lee una crítica adversa a algo que uno hace (circunstancia a la cual todos nos hemos enfrentado en la vida, sin que la crítica desfavorable significara una traición a la patria, sensación que parece haber experimentado Pigna).

Los lectores de El Litoral, en general, y de "Señal de Ajuste", en particular, seguimos, desde hace muchísimos años, lo que Maurer escribe sobre televisión. No voy a asombrar a ningún lector del diario si confieso que muchas veces uno se ríe a carcajadas leyendo una nota de Maurer. Al tono liviano, jocoso de lo que dice, se une una escritura simple, precisa, lo que hace que la diversión sea doble, y a veces, uno se siente un poco más inteligente después de haber leído una nota de Maurer. (Seguramente, es una ilusión).

Felipe Pigna ha leído a Maurer solamente cuando Maurer ha hablado de Pigna (menciona una nota anterior que confieso no haber leído), quiero decir, ha hablado mal, lo que, claro, no lo coloca en una buena situación para apreciar el humor y la inteligencia de Maurer, aunque debería entender que Maurer prácticamente habla mal de todo lo que toca, lo que pone en evidencia un aspecto quizá malévolo de su personalidad.

Comparto lo que Maurer critica de Pigna, aunque he visto sólo dos minutos del programa. Era el final de un bloque en el cual Mario le preguntaba a Felipe si algún capítulo de la historia argentina podía tener un final feliz, pregunta frente a la cual Felipe manifestó que era un interrogante muy interesante. No soy historiador pero sé reconocer a dos tontos tocando lugares comunes, acompañados de los efectos especiales a los cuales es muy afecto Pergolini y que me impiden apreciar positivamente CQC, de la cual también creo haber visto alguna vez dos minutos.

Pigna se refiere "a un tal Roberto Maurer". Los lectores del Litoral saben a quién se refiere. También saben que una selección de las notas de "Señal de Ajuste" fue publicada por la Universidad Nacional del Litoral, y que el prólogo fue escrito por Juan José Saer. También es posible saber que la revista "Punto de vista", dirigida por Beatriz Sarlo, publicó otra selección de las notas escritas por Maurer, que tuve el honor de prologar.



Raúl Beceyro - LE 6.299.144.




¿La historia a las piñas o las piñas de la historia? Por Rogelio Alaniz

"Se puede engañar a uno mucho tiempo. Se puede engañar a algunos mucho tiempo. No se puede engañar a todos todo el tiempo." Abraham Lincoln

La exigencia de un buen debate, aunque más no sea imaginario, es la honestidad intelectual. El ejercicio de la crítica no se puede confundir con los buenos modales. Se puede ser educado a condición de no disimular el pensamiento. Importa la verdad, no las relaciones públicas. El saber no es una rama menor del marketing. Si así fuera, Corín Tellado sería la mejor escritora del siglo veinte. Vender libros es una operación comercial, escribir buenos libros es un acto creativo. A veces ambas operaciones coinciden, pero lo habitual en los tiempos que corren es que vayan por caminos diferentes.

No lo conozco a Felipe Pigna pero conozco los libros que ha escrito y la serie televisiva que ha producido con Pergolini. Se trata de textos de divulgación, de libros o programas destinados a ser mirados o leídos por el gran público. Pigna se propone divulgar la historia argentina, y desde ese lugar me parece que es necesario reflexionar. La tarea de divulgar es digna a condición de que lo que se divulgue sea intelectualmente digno. El verbo "divulgar" no puede ser una coartada para degradar el conocimiento o hacer de la historia una caricatura.

En el oficio de divulgar, la calidad está en relación directa con el mayor o menor respeto al saber histórico. El objetivo de la divulgación es llegar a la gente, pero no a cualquier precio. Dos aspectos importan en este tema: el respeto al saber y el respeto a la gente. Respetar el saber significa no devaluarlo, no someterlo a la tiranía del rating; respetar a la audiencia es no mentirle, es ayudarla a pensar. El gran desafío sería transitar el camino de la variedad y la complejidad hasta la sencillez y la unidad. Ese camino es muy difícil de recorrer y el resultado de "Algo habrán hecho" demuestra que ni siquiera lo han intentado o directamente es imposible.

Se dice que de todos modos es mejor un programa de Pigna que un programa de Tinelli. Estas afirmaciones merecen discutirse. Tinelli es criticable no por lo que habla sino por cómo lo habla; lo que diferencia a un buen conductor de uno malo no son tanto los temas que trata, sino cómo los trata.

Mi hipótesis es que, en lo fundamental, en lo que importa, Tinelli y Pigna se parecen; más allá de que uno hable de los caracoles de Madagascar y el otro de San Martín. La coincidencia básica está en el sometimiento a cierto discurso televisivo destinado a un público concebido como una masa consumidora de lugares comunes.

Creo que valerse de la televisión para divulgar la historia es un desafío interesante. No debe ser fácil, pero creo que vale la pena intentarlo. La relación público-calidad suele ser contradictoria, pero no debería serlo. En el caso en cuestión, Pigna la ha resuelto por el camino más trillado, es decir, degradando el saber histórico.

Por supuesto que tiene derecho a hacerlo, lo que no puede pretender es que además no lo critiquen. Paulo Coelho, por ejemplo, vende cientos de miles de libros; las satisfacciones monetarias de ese emprendimiento comercial deben ser muy buenas, lo que no puede exigir es que, además, los críticos consideren que lo que hace es literatura.

Pigna se enojó con Roberto Maurer por una crítica y le contestó con una carta que es bastante reveladora: no nos dice casi nada de Maurer, a quien le reprocha no ser tan famoso como él, pero nos dice mucho de él mismo. Repito: no lo conozco a Pigna, pero después de esta carta sospecho que empecé a conocerlo, sin dejar de reconocer que siempre hay esperanza de que la gente sea un poco mejor que lo que escribe.

El aprendizaje de la historia es un proceso que, para acceder a una mirada más comprensiva de la realidad, exige superar los lugares comunes, los prejuicios y las visiones fragmentarias y dispersas. Saber historia reclama un esfuerzo, es una exigencia. Como dice Torcuato Di Tella: "La historia no la escriben los que ganaron o perdieron, la historia la escriben los que la estudiaron".

Se dice que un buen historiador no es el que tiene buenas respuestas sino el que tiene buenas preguntas. El problema con el programa de Pigna es que lo que abundan son las respuestas y lo que faltan son las preguntas. Alejandro Horowitz en su último libro se pregunta, por ejemplo, si la ruptura con España no se produjo en el momento en que se constituyó el Cabildo abierto de 1806. Su hipótesis es interesante, está bien fundamentada y muy bien escrita. De ninguno de esos atributos puede jactarse Pigna.

En "Algo habrán hecho"abundan los lugares comunes, las trivialidades presentadas como grandes anuncios. No está mal trabajar la historia desde el detalle, la miniatura. Walter Benjamin lo hacía, pero el episodio era el pretexto para iluminar lo real como un relámpago breve pero revelador. Benjamin elige la anécdota para hacer historia; Pigna se aferra a la anécdota para degradarla en chisme.

El objetivo de la enseñanza de la historia debería ser el de ayudar a pensar, ayudar a pensar incluso en contra de uno mismo, como le gustaba decir a Sartre. La reconstrucción del pasado no es la repetición de lugares comunes, es la revelación de una "novedad", revelar esa novedad es el objetivo de la historia.

"Devolverle al pasado la incertidumbre del futuro", escribe Raymond Aron para definir la meta de la historia. En el programa "Algo habrán hecho", lo que falta es la incertidumbre, todo parece estar claro: los amigos y los enemigos, los buenos y los malos, los lindos y los feos, lo único que falta -me temo- es la historia.

Una gran divulgadora de la historia en la Argentina fue la revista Billiken, pero el Billiken estaba destinado a chicos de diez años. Siempre les digo a mis alumnos: el problema de Billiken no son los chicos de diez años, sino aquellos que -con más de treinta- siguen creyendo que la lectura de Billiken es sinónimo de saber histórico.

El programa de Pigna se parece al Billiken en tanto uno y otro se dirigen a un público menor de edad. El rol de Pergolini cumple esa misión. Las preguntas son las de un niño, pero el problema es que Pergolini no es un niño. La elección que Pigna hace del interlocutor lo define. Pigna supone que en materia de historia los argentinos somos menores de edad.

"Algo habrán hecho" no provoca perjuicios en los niños, provoca prejuicios en los mayores. Así como ciertos programas están prohibidos para menores, en el caso de "Algo habrán hecho" habría que hacer exactamente a la inversa; establecer un horario de protección al mayor.

La revista de Vigil construye imágenes de buenos y malos, de héroes y antihéroes sobre la base de lo que se llamó la historia oficial. Pigna no es ni revisionista ni liberal, no hace historia social, ni historia económica, ni historia de las ideas, lo que hace, al decir de Romero, es revisionismo de mercado; sus referencias intelectuales no están en la historia, su referencia es el mercado consumidor, definido por una suma de prejuicios y lugares comunes que Pigna atiende con esmero y reconocida eficacia.

Reducir la historia a las hazañas individuales y a la conspiración, es lo que distingue al pensamiento primario. La tarea docente es superar esa instancia primitiva con una mirada más compleja. La educación suele definirse como ese proceso de crecimiento intelectual que nos permite establecer con la realidad una relación difícil.

En "Algo habrán hecho" no hay nada que aprender en términos históricos. Puede que alguien se entretenga o se divierta; pero entonces hay que ponerse de acuerdo: "Algo habrán hecho" es un programa de entretenimiento que merece competir con Tinelli y Susana Giménez. Esa ambición me parece muy legítima, lo que no es legítimo es decir que, además, se está haciendo historia.

Si la historia es el estudio de lo que cambia y lo que permanece, en Pigna lo que parece instalarse es lo que permanece, pero lo que permanece en la conciencia popular como prejuicio. Que las referencias hoy sean la liberación nacional o el socialismo carece de relevancia. En tiempos en que Fidel Castro se entrevista con Maradona y el Che es una remera, la referencia a un supuesto lenguaje revolucionario es irrelevante o el producto de una estrategia manipuladora. Hoy la verdadera rebelión es la de la inteligencia; la verdadera insurrección es la de la imaginación, la lucha es contra los lugares comunes, contra las percepciones lineales de lo real. Lucien Febvre hablaba de los combates por la historia; Pigna supone que es un combate por el marketing. Esa diferencia es la que distingue a la historia del show y al historiador del vendedor de best sellers.





Edición vespertina de diario El Litoral del dia martes 06 de diciembre de 2005

Cartas a la Dirección
Historia polémica

Señores directores: Aunque el conductor televisivo, columnista radial, director de "Caras y Caretas", autor y profesor de historia Felipe Pigna no sepa quién es el "tal Roberto Maurer" (cosa que los lectores de El Litoral sí sabemos) me llama poderosamente la atención que aunque desconozca al periodista Maurer sí sepa que éste es "nulo", "soberbio", "colaborador de tan bajo nivel", e incluso ponga por escrito la certeza de que el columnista tiene una "enemistad manifiesta" con su persona. Releo la nota firmada por Roberto Maurer y me cuesta encontrar alguna agresión que justifique el tono de tamaña réplica.

No alcanzo a comprender a qué se refiere Pigna con las "mínimas normas de la crítica", las cuales, si estuvieran escritas en alguna parte, dudo que obligaran al crítico de turno a esperar que el desarrollo de un producto, una obra o un ciclo llegue a su fin para poder emitir su opinión. En primer lugar, y de existir dichas normas, deberíamos achacar el mismo desconocimiento a todos los críticos y columnistas que han publicado comentarios en medios nacionales (elogiosos o no) sobre el primer envío del ciclo en cuestión, sin aguardar su conclusión. En segunda instancia, y si se me permite extremar el razonamiento, tendríamos que aguardar pacientes a que algo -pongamos, por caso, la historia- termine, para recién poder emitir algún juicio sobre la cuestión.

También sería importante aclarar que no siempre son las cifras (o el "volumen de inversión", término propio de la jerga empresarial), las mediciones de rating, la cantidad de mensajes recibidos, los que definen el valor de un producto cultural.

Con respecto a la carta firmada por Sol Rodríguez, debo manifestar mi absoluto repudio a la amenaza proferida en la última línea de su primera carta; un pensamiento reaccionario es aquel que promete "eliminar" (y cito literalmente sus palabras) a aquellos que piensan diferente. En segunda instancia, dudo que un producto televisivo que ofrece, entre tanda y tanda, el último modelo de coche norteamericano, el celular más completo o los cartuchos de tinta más modernos esté dirigido hacia los excluidos que invoca en su misiva y tenga como objetivo de máxima la Revolución (así, con mayúsculas).

Tal vez hubiera sido más enriquecedor, más interesante, incluso mucho más divertido, intervenir en una polémica cimentada sobre ideas, opiniones y señalamientos sagaces; elementos que siempre enriquecen el pensamiento crítico. Lamento no haber sido movilizado por aquellas acciones y sí por el agravio, el ninguneo y la ramplona amenaza de algunos de los polemistas. Celebro, eso sí, que el periódico continúe publicando artículos del nivel de los de Roberto Maurer. El silencio de los disidentes a los que aspira "eliminar" la señorita Rodríguez es lo peor que le puede pasar a la polémica, al pensamiento, a la democracia.

Paulo Ricci - DNI: 26.120.622

PROGRAMA PAIS EN MAR DEL PLATA




PROGRAMA PAIS: Comienza la búsqueda de nuevos talentos



El Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, con el firme propósito de apoyar a los nuevos y jóvenes talentos y profundizar los vínculos con la gente de cine de todo el país, imagina, diseña e implementa acciones coordinadas y proyectadas con una visión a largo plazo, que constituyen el Programa País.



En el marco de este Programa, coordinado por Nora Araujo, se realiza esta convocatoria nacional dirigida a realizadores audiovisuales (editores, productores, directores, y guionistas) que presenten un proyecto en curso en el cual puedan mostrar sus potencialidades creativas.



El Festival entiende que este tipo de espacios se vienen consolidando en todo el mundo como una alternativa para promover el trabajo de jóvenes artistas. En ese marco y considerando la excelente recepción y evaluación que tuvo la experiencia de la última edición, se reeditará y ampliará el proyecto de cara al próximo Festival.



En la edición anterior del Festival se realizaron tres clínicas específicas: Clínica de Guión a cargo de Enrique Cortés, Clínica de Estructura y Edición a cargo de Jorge Prelorán junto a Fermín Rivera y Clínica de Producción, a cargo de Nicolás Batlle y Hugo Castro Fau, productores nacionales de gran prestigio. A estas tres Clínicas este año se suma una estadía de Dirección.



En esta nueva edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, una vez más, se profundizará el desarrollo y perfeccionamiento de las obras de alrededor de 50 artistas que comienzan a destacarse en el campo cinematográfico, los cuales serán previamente seleccionados por un grupo de profesionales y expertos.



De esta manera se consolida el camino para que los jóvenes talentos concreten y muestren sus realizaciones tanto al público como a prestigiosos cineastas, productores y programadores nacionales e internacionales que nos visitan cada año en la ciudad de Mar del Plata.



Las bases de esta convocatoria se encuentran disponibles en el sitio web del Festival www.mardelplatafilmfest.com. El cierre de recepción de materiales es el 10 de febrero de 2006.



Contacto: programa.pais@mardelplatafilmfest.com Renata Stella 011 4383-5115 int. 128



Agradezco la difusión de la presente información.
21ª Festival Internacional de Cine de Mar del Plata
Prensa & Comunicación
Lola Silberman y equipo
+ (54 11) 4383-5115 int. 129
Hipólito Yrigoyen 1225 (C1085ABO) Bs. As. | Argentina
prensa@mardelplatafilmfest.com | www.mardelplatafilmfest.com

Afiches de cine clásico

http://www2.drnoir.com:9008/

Concurso


DE LAS SOMBRAS A LA LUZ

FUNDAMENTOS

El 24 de marzo de 2006 se conmemoran los treinta años del comienzo de la última dictadura militar en la Argentina, período particularmente significativo en la historia política, social y cultural de nuestro país. Atentos a la importancia de este recuerdo, el Museo de la Memoria junto al Centro de Expresiones Contemporáneas (CEC), instituciones dependientes de la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Rosario, República Argentina, están organizando DE LA SOMBRA A LA LUZ, un multievento artístico que tendrá lugar en nuestra ciudad entre el 23 de marzo y el 23 de abril de 2006. Este multievento será la resultante de la convocatoria a los PREMIOS ESTIMULO 2006.

OBJETIVOS

DE LAS SOMBRAS A LA LUZ pretende destacar la labor artística desarrollada por toda una generación de jóvenes que a pesar de haber nacido en un tiempo caracterizado por la oscuridad, el temor, la censura y el autoritarismo, logró desarrollar en los años sucesivos, obras plenas de imaginación y creatividad.

Asimismo propone generar un espacio de intercambio dentro del panorama artístico actual que posibilite a los jóvenes situarse generacionalmente, reconociéndose entre pares, a modo de reflexión no sólo sobre el pasado y las condiciones tan particulares presentes en sus orígenes, sino, y fundamentalmente, sobre el destino actual de sus propias producciones e inquietudes artísticas, que aporte al pensamiento en torno al arte actual y la contemporaneidad.

La idea del Premio Estímulo es impulsar el desarrollo artístico y profesional de esa generación que tiene hoy entre 22 y 30 años; y tratar de transformarlo en un punto de referencia del arte emergente en nuestro país.

Tanto el Museo de la Memoria como el Centro de Expresiones Contemporáneas, somos plenamente conscientes de que esta tarea no es posible abordarla en solitario, sino aunando esfuerzos con otras instituciones para organizar los llamados a concurso y la conformación de jurados expertos en cada categoría.

Los Premios Estímulo estarán destinados a la producción y promoción de los artistas seleccionados.

PROPUESTA

La convocatoria incluye a todas las disciplinas artísticas y pueden inscribirse para participar del PREMIO ESTIMULO 2006 todos los argentinos nacidos en el período comprendido entre los años 1976-1983. La convocatoria es de alcance nacional.
Las temáticas de las obras serán absolutamente libres en todas las disciplinas.
La organización de este multievento conformará jurados de preselección y premiación para cada una de ellas. Para ello se convocará a colaborar a aquellas instituciones que por su trayectoria y experiencia se comprometan con esta propuesta y garanticen el buen desarrollo de la misma.

ARTES VISUALES

Se admitirán obras efectuadas en cualquier técnica o material, perdurables o efímeras. El Jurado estará compuesto por tres miembros. Los trabajos preseleccionados se exhibirán del 23 de marzo al 23 de abril de 2006 en el Centro de Expresiones Contemporáneas de Rosario. Serán entregados un primero, segundo y tercer premio adquisición.

ARTES ESCENICAS

Se aceptarán trabajos correspondientes a los siguientes géneros: teatro, teatro de títeres, danza teatro. El Instituto Nacional de Teatro participará en la convocatoria y sus jurados regionales harán la preselección. Las obras preseleccionadas se exhibirán en el Centro de Expresiones Contemporáneas de Rosario. El jurado del ITN de la región Centro Litoral oficiará de Jurado de Premiación.

REALIZACION AUDIOVISUAL

El Centro Audiovisual Rosario convocará al concurso y conformará un jurado para los géneros documental, ficción, animación, videoclip y experimental y se fijarán dos categorías respecto a la duración: videos de hasta 30 minutos y videos de hasta 2 minutos. Las obras preseleccionadas se exhibirán en el Centro de Expresiones Contemporáneas de Rosario.
El Instituto Nacional de Cinematografía y Artes Visuales (INCAA) y Canal 7 Argentina colaborarán en la premiación.

DISEÑO URBANO

La Secretaría de Extensión Universitaria de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Nacional de Rosario redactará las bases del concurso y formará al jurado para esta categoría que tendrá que ver con diseño en espacios públicos.

MUSICA
La Dirección General de Programación de la Secretaría de Cultura y Educación participará en la redacción de las bases del concurso y la conformaciòn de un jurado de 25 miembros para preselección y premiaciòn. para la organización del concurso y la conformación del jurado. La convocatoria es para solistas y grupos con temas originales de Pop y Rock.
LITERATURA
La Editorial Municipal de Rosario supervisará las bases y conformará el jurado para seleccionar al menos 10 relatos breves que se publicarán en un volumen especial.
HISTORIETA Y COMIC
Se trabajará con la Asociación de Historietistas Rosario para la organización del concurso y la conformación del jurado.
Informes:
Centro de Expresiones Contemporáneas
Sgto. Cabral y el río Paraná, Rosario
Tel: 4802245/545/728/940 Int. 106/108